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Julian Martinez-Simancas
Un restaurante muy especial donde todo comensal encuentra un plato a su satisfacción. Para mí la especialidad son los fritos de pescado, pero el rabo de toro y los revueltos llaman mucho la atención. El trato es cercano y familiar.

Loles SV
Nos lo recomendó un amigo, y la verdad es que se come súper bien! No probamos su especialidad de rabo de toro, pero los de al lado decían que estaba buenísimo!!! Nosotras los platos que veís estaban súper bien! El revuelto riquísimo, la carrillada hecha agua, la presa muy buena, la rosada muy buena, el flamenquin fue lo que menos me gustó, no soporto la carne poco hecha jajaja. Los postres grandes y riquísimos! Es muy recomendable su visita! Ah y si quieres un tinto de verano con un buen rioja, aquí lo tienes!!!!

Scrap Einstein
Restaurante con mucha experiencia y mucha personalidad en su interior. Decoración llamativa, antigua, te trae recuerdos a la memoria. Se está muy a gusto dentro, el ambiente es tranquilo. El personal es muy amable, atento y súper profesional. Sólo tenemos un pero y es que nos trajeron la carta a la mesa pero no nos informaron de que había menú del día, no vimos nada que lo indicase en el restaurante, por lo que al dejarnos la carta y recomendarnos un par de sugerencias fuera de la misma, nos dio a entender que no había menú del día. La comida estuvo muy buena: primero nos sirvieron una tapa de ensaladilla rusa, invitación de la casa, que estaba muy buena, y unas olivas espectaculares de sabor. Entrecot de buey con patatas fritas caseras. De los mejores que he comido en mi vida, en su punto, algo espectacular. Sepia a la plancha riquísima aunque le quedaría mejor unas patatas fritas caseras de acompañamiento que la ensalada con la que lo sirvieron, muy aburrida (la típica de toda la vida, nada apetecible) y de postre una tarta casera de tiramisú muy buena, aunque con bizcocho, en lugar de bizcochetes de soletilla, como es la receta tradicional del tiramisú, y eso se nota mucho en el sabor. Aún así se veía que todo había sido preparado con gran cariño y esmero. Y la atención por parte de la mujer y del camarero que nos atendieron fue maravillosa. Ella muy apañá y viva, atenta a cada segundo, y él muy pendiente de que todo estuviese a nuestro gusto y de carácter muy alegre y simpático. Muchas gracias por vuestra atención, nos hicisteis sentir muy bien. Sí volvemos por aquí os volveremos a visitar.