Response time
Service
Communication
Price

Pilar Gaspar
Esos pequeños negocios que siguen conservando su esencia y cierta nostalgia, evidentemente para los que ya tenemos una edad para guardar los recuerdos de antaño. Simplemente un lugar encantador donde la sencillez no resta sino que suma, donde el trato cercano se agradece y sobre todo que se impliquen para resolver tus propuestas. La de madre, que tenía antojo de huevos de altura y se vino con su cartón de huevos a pesar de que no les quedaban para la venta

Javier
Toda la comida buenísima. Muy recomendable. Da gusto ir a sitios auténticos con buena comida y un mejor servicio. Muy buenos los montaditos de batata y bacalao y el escaldon o la carne de cabra. Sin duda para repetir

Pau Monras
Rincón encantador y familiar. El hijo atiende y su madre cocina. Ambos super simpáticos. La cabra estofada con patatas fritas cortadas a mano excelente, el escaldón buenísimo y el montadito de batata con azafrán recolectado por ellos mismos impresionante. Ojalá nunca desaparezcan sitios como este.